El mar y la navegación jugaron un papel primordial en la trasformación y de los modos de vida de los habitantes del litoral de Gipuzkoa durante el Imperio Romano.

Los textos clásicos y la arqueología dan testimonio de los cambios, entre otros, la presencia de núcleos de población al borde del mar y la transformación de los materiales, técnicas y tipos de embarcaciones utilizadas. Lo que hoy es Getaria era entonces un poblado situado sobre un acantilado al borde del mar Cantábrico, con un espléndido puerto natural, resguardado por un islote de los vientos del N - NW. Sus pobladores formaron parte de las actividades marítimas desarrolladas por el mayor imperio de los primeros siglos de nuestra era.

La pesca era de capital importancia en el modo de vida de sus habitantes. Al mismo tiempo se hallaba en encuadrada en las redes económicas establecida por las ciudades del oriente del Golfo de Bizkaia - Burdigala (Burdeos), Lapurdum (Bayona), Oiasso (Irun), etc. -. Exponente de ello, parte importante de las cerámicas de la época romana recuperadas de las excavaciones de Zarautz Jauregia de aquellas ciudades.

Durante los últimos dos siglos del imperio, periodo conocido como Bajoimperio, a medida que declinaban las estructuras económicas y políticas de carácter imperial, se produjo el reforzamiento de las redes económicas y políticas de ámbito regional y comarcal del sector oriental del Golfo de Bizkaia. Este reforzamiento fue de capital importancia a la hora de la pervivencia de comunidades como la de Getaria después del fin del Imperio.