1Antigua Aduana: un símbolo del cambio
Durante el Trienio Liberal (1820-1823), en una de las casas de esta zona se instaló una de las primeras Aduanas estatales del País Vasco, un símbolo del incipiente Estado liberal. Sin embargo, este intento de modernización fue frustrado por la restauración absolutista de Fernando VII. Detrás de esta iniciativa estuvo el general Gabriel de Mendizábal, ilustre estratega nacido en Bergara y protagonista de las guerras napoleónicas. Su dominio de la táctica de cuadro de Infantería, demostrada en la batalla de Alba de Tormes (1809), anticipó la estrategia que sellaría la derrota definitiva de Napoleón en Waterloo (1815).
2Casa Asuenekoa: legado de un linaje noble y navegante
La torre original del linaje de los Asu aún conserva vestigios de su pasado medieval, reflejando el carácter de las antiguas residencias nobiliarias. Entre sus elementos más destacados se encuentran las estrechas ventanas saeteras, los modillones de piedra que en su día sostuvieron galerías o balcones de madera y los robustos arcos dovelados.
En el siglo XVII, esta casa vio brillar a uno de sus habitantes en el comercio marítimo internacional: don Pedro de Echave Asu. Gracias a sus lazos familiares, se convirtió en agente en Sevilla de su tío Juan Ramus de Asu, influyente caballero de Lima. Además, heredó los prósperos negocios de los Echave, dedicados desde el siglo XVI a la construcción naval, las expediciones a Terranova y el comercio con las Indias.
Pedro de Echave Asu también dejó su huella en la memoria de su célebre antepasado, Juan Sebastián Elcano. En 1671, fue él quien financió la lápida conmemorativa en honor al navegante, situada a los pies de la puerta principal de la iglesia de San Salvador.
3Casa de los Basurto: un linaje de comerciantes y navegantes
En este solar se alzaba la casa de los Basurto, una de las familias más influyentes de Getaria en el comercio y la navegación. A comienzos del siglo XVI, este linaje fue clave en la modernización de la pesca, introduciendo nuevas redes barrederas y almadrabas, además de invertir en la industria del salazón y, a partir de 1580, en la del escabeche.
Sin embargo, no todos sus miembros compartieron la misma fortuna. Varios integrantes de la familia perdieron la vida en la trágica expedición de la Armada Invencible en 1588.
En el siglo XVII, la familia Basurto siguió expandiendo sus negocios marítimos. Juan Ortiz de Basurto apostó por la construcción de imponentes naos balleneras y galeones para la Carrera de Indias. Su hijo Juan Ortiz y su sobrino Cristóbal continuaron su legado, armando expediciones a Terranova y consolidando la presencia vasca en las rutas oceánicas.
4Casa de los Enbil: cuna de una gran voz
En la planta baja de la antigua casa de la familia Enbil, al igual que en muchas otras de la zona, funcionó una fábrica de salazón de anchoas durante la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, su verdadero valor histórico radica en haber sido la casa natal de la célebre cantante de zarzuela Pepita Enbil (1918-1994).
Durante la Guerra Civil, Pepita recorrió Europa como parte del prestigioso coro Eresoinka. Entre 1940 y 1945 desarrolló su carrera en el Teatro Calderón de Madrid, donde fundó, junto a otros artistas, la compañía “Ases Líricos”. En 1948 emprendió un nuevo rumbo en México junto a su esposo, el barítono Plácido Domingo Ferrer, con quien creó una compañía de zarzuela que triunfó en toda América.
De esa unión nacería en 1941 una de las voces más admiradas de la ópera mundial: el tenor Plácido Domingo Enbil.
5Casa del Capitán Baltasar de Urquiola: un legado marcado por la fortuna y la historia
En este lugar se alzaba la casa del capitán Baltasar de Urquiola, hijo del general Antonio de Urquiola. A mediados del siglo XVII, una serie de desafortunadas transacciones financieras lo llevaron a la ruina, y sus bienes fueron embargados. Entre ellos se encontraba un tesoro codiciado: el escudo de armas y el archivo personal de Juan Sebastián de Elcano, que pasó a manos de Pedro de Echave Asu.
Este archivo, más que un conjunto de documentos, representaba un símbolo de honor y prestigio. Ya en aquella época, Elcano era reconocido como una figura histórica de gran relevancia, el navegante cuya destreza y valentía permitieron culminar con éxito la primera circunnavegación del mundo.
6Casa Getaria: el legado naval del general Antonio de Urquiola
En este lugar se encontraba la casa principal del general Antonio de Urquiola, conocida como "Guetaria". Fue uno de los más destacados generales al servicio de la Armada de Felipe II en los últimos años de su reinado. Se tiene constancia de que, en 1592, comandaba una escuadra de galeones, participando activamente en la estrategia naval de la época.
Tras ser nombrado Superintendente de Plantíos y Fábricas de Navíos, impulsó la reforestación con robles en todos los municipios de la provincia, asegurando la materia prima necesaria para la construcción naval. En 1598, dirigió la construcción de varios galeones en el puerto de Pasaia, contribuyendo al fortalecimiento de la Armada española.
7Casas Góticas: un vestigio medieval en el corazón de Getaria
Este conjunto de construcciones palaciegas es uno de los mejor conservados del casco histórico de Getaria, gracias a una reciente restauración. Representa el último vestigio de los palacios que dieron a esta calle el sobrenombre de “Torracalea” (calle de las Torres), donde residieron comerciantes y armadores de gran prestigio durante la Edad Media.
Sus fachadas destacan por los vanos dovelados y, especialmente, por la delicada ornamentación de sus ventanales geminados, cuya elegancia encuentra un paralelo en la fachada trasera de Zarautz Jauregia (C/Aldamar). Además, las hileras de ménsulas que aún pueden verse en su estructura habrían servido para sostener antiguas galerías o balcones de madera, hoy desaparecidos, que enriquecían su arquitectura original.
8Casa «Segura» de los Campos: un legado de innovación en la pesca
En este solar se alzaba la casa conocida como «Segura», propiedad del linaje de los Campos, una familia de poderosos empresarios que desempeñaron un papel clave en el impulso del desarrollo capitalista de la pesca en Gipuzkoa. Durante el siglo XVI, invirtieron en la importación de nuevas redes de pesca provenientes de Niza, diseñadas para obtener capturas masivas, que abastecerían tanto la industria salazonera como la escabechera, dos sectores que también promovieron activamente.
Los productos obtenidos de esta pesca intensiva se destinaron a mercados internacionales, contribuyendo al crecimiento de un comercio que abarcaba océanos. Los beneficios generados por esta actividad exportadora fueron reinvertidos en la diversificación de sus negocios, participando, entre otras cosas, en la financiación de expediciones balleneras, consolidando su influencia en el ámbito marítimo y comercial de la época.
9Casa Natal de Cristóbal Balenciaga: el origen de una leyenda de la moda
Cristóbal Balenciaga, nacido en Getaria, es considerado uno de los diseñadores más revolucionarios e influyentes en la historia de la alta costura. Su modesta casa natal, situada en la calle Aldamar, fue testigo de los primeros años de vida de este genio de la moda. Era hijo de José Balenciaga Basurto y Martina Eizagirre Enbil, modista que trabajaba, entre otros, para la familia Aldamar, los Marqueses de Casa Torres, quienes desempeñarían un papel fundamental en los inicios de su carrera.
La casa, típica de las viviendas de pescadores de finales del siglo XIX, es un edificio sobrio, construido en mampostería, con ventanas de tamaño reducido y apenas decoraciones. Consta de planta baja y tres pisos, y es un fiel reflejo de la sencillez y funcionalidad de las casas tradicionales de la época.
En 1907, Balenciaga abandonó este hogar para trasladarse a San Sebastián, donde comenzó su formación en el mundo de la moda en algunas de las sastrerías más prestigiosas de la capital guipuzcoana.
Hoy en día, el legado de Balenciaga se celebra en el cercano Palacio de los Aldamar, que alberga un museo dedicado a su figura y su revolucionario impacto en el mundo de la moda, siendo un homenaje al genio creativo de uno de los grandes maestros de la costura.
10Casa número 16 de Kale Nagusia: testigo de la resistencia y reconstrucción de Getaria
La casa número 16 de Kale Nagusia, según la inscripción sobre su puerta, fue reconstruida en 1842, después de la devastadora Primera Guerra Carlista que culminó en 1839. Durante este conflicto, en 1835, la villa de Getaria fue sitiada y sistemáticamente destruida por la Artillería de sitio carlista, que concentró su furia especialmente en esta calle, con el fin de desmoralizar y aterrorizar a la población civil.
A pesar de la devastación, la planta baja de esta casa sobrevivió a la destrucción y conserva algunos elementos de la hermosa construcción que existía en este mismo lugar antes de la guerra, una de las muchas residencias que adornaban las calles de Getaria. Esta casa y su reconstrucción son un reflejo del renacer de la villa, que se alzó de sus ruinas para dar paso a la Getaria que conocemos hoy en día.
11Casa Pabloenecoa: un legado de exploración y comercio
En esta zona, donde aún se conservan majestuosas casas urbanas de los siglos XVI y XVII, se erguía la casa de Pablo de Agote, conocida como "Pabloenecoa". Los Agote, a mediados del siglo XVIII, estaban emparentados con los Bonechea y se destacaron como navegantes, exploradores y comerciantes de renombre.
Uno de los miembros más prominentes de esta familia fue Manuel de Agote y Bonechea, factor en Macao y Cantón de la Real Compañía de Filipinas hasta 1797. Su actividad científica es igualmente invaluable: participó en una de las expediciones de Malaspina, recopilando una vasta cantidad de observaciones etnográficas, históricas, náuticas y cosmográficas. Su primo, Domingo de Bonechea, capitán de navío en la Armada, fue el descubridor del archipiélago de Tahití en 1772.
12La Capilla de la Piedad: Un rincón con encanto en Getaria
Uno de los rincones más encantadores de Getaria es, sin duda, la capilla situada bajo el altar mayor de la iglesia parroquial de San Salvador, que funciona como una cripta.
Presidida por una imagen del siglo XVI de la Virgen de la Piedad, esta capilla es visible a través de un arco enrejado en medio de un túnel conocido en Getaria con el simpático nombre de Pia-Pia. En su interior reposan los restos de Joaquín María de Barroeta-Aldamar y su esposa.
No olvidéis cumplir con la tradición de lanzar una moneda al interior mientras pedís un deseo, ya sea el de los turistas de regresar a Getaria en otra ocasión o el de los arrantzales para tener buena pesca. La Virgen de la Piedad siempre ha sido venerada por los pescadores de Getaria, hasta el punto de que un barco pesquero lleva su nombre: Beti Piedad (Siempre Piedad).
13Ermita de San Prudencio: Un enclave medieval en el Camino de Santiago
La ermita de San Prudencio se encuentra en el barrio homónimo, ubicado en una zona elevada a espaldas del casco de Getaria, en el tramo del Camino de Santiago de la costa que conecta el centro de la villa con el barrio de Askizu. Aunque las primeras referencias documentales a la ermita datan del siglo XV, las excavaciones arqueológicas realizadas en el edificio revelaron su origen medieval, así como restos de una necrópolis de esa época.
De construcción sobria y de escasa altura, destaca su portada abierta en la fachada meridional, protegida por un atrio de madera. Se trata de un vano ojival de trazas góticas, con anchas dovelas, decorado con una sencilla ornamentación acanalada y varias hileras de puntos y círculos incisos. En su interior, la ermita alberga las imágenes de San Prudencio y una talla gótica de la Virgen con el Niño. La tradición atribuye a una piedra situada en la cabecera del templo virtudes milagrosas para aliviar los dolores de cabeza.
14Las fortificaciones modernas de Getaria
Durante la época moderna, Getaria se dotó de un nuevo sistema defensivo, más amplio y robusto que la cerca medieval. Entre los elementos aún visibles destacan:
Paño de muralla del frente de mar: Construido en el primer cuarto del siglo XVII, resistió con éxito el intento de desembarco francés durante la batalla de Getaria (23 de agosto de 1638, en el contexto de la Guerra de los Treinta Años), frustrando así los planes de Richelieu de conquistar Gipuzkoa.
“Tronpape”: Nombre con el que se conocía la Puerta de Mar fortificada, situada en el extremo occidental del frente marítimo. Construida a partir de 1567, bajo el reinado de Felipe II, contaba con una plataforma superior para artillería, un paso cubierto con bóveda a prueba de bomba y una batería de dos piezas.
“Katrapona”: Plataforma artillera ubicada en el flanco oriental de la muralla. Las primeras referencias documentales sobre ella datan de la primera mitad del siglo XVI.
Baluarte: Probablemente diseñado por el ingeniero militar Antonio Gandolfo, su construcción se inició tras la batalla de Getaria de 1638 para reforzar la defensa marítima de la villa y el puerto. Se finalizó durante la Guerra de Devolución (1667-1668). Hoy en día, sobre este baluarte se apoya la escalera que desciende al puerto desde la plaza Katrapona, aunque aún son visibles su frente oriental y la moldura decorativa que sobresale de la línea de la muralla.
15Frente de tierra de las murallas: vestigios de la defensa histórica de Getaria
El cinturón de murallas construido en Getaria durante la época moderna, diseñado para ampliar el recinto fortificado y adaptar sus defensas a los nuevos métodos de asedio, presentaba dos alineaciones principales: el frente de mar, que protegía el puerto, y el frente de tierra, paralelo al monte Garate y originalmente precedido por un foso.
Aunque la mayor parte del frente de tierra fue derribado a finales del siglo XIX, aún podemos observar varios elementos de interés:
Un segmento del paño de muralla (o cortina), reutilizado como pared lateral del frontón. Su parte más destacada se encuentra en la trasera, frente a la torre de Aldamar, donde se conserva una de las cuatro puertas de la muralla construida a principios del siglo XVI. Esta estructura original contaba con dos cubos circulares en cada extremo.
El baluarte diseñado por Antonio Gandolfo tras la batalla de Getaria (1638) y finalizado a finales del siglo XVII. Su construcción respondió a la necesidad de reforzar unas fortificaciones que, para inicios del siglo XVII, ya se mostraban ineficaces ante los avances de la artillería y la amenaza del monte Garate, cuya altura representaba un riesgo estratégico.
El baluarte demostró su utilidad en diversas contiendas, como la Guerra de la Convención (1794), la Guerra de la Independencia (1808-1814), el asedio carlista de 1835-1836 y la última Guerra Carlista (1872-1876). Sin embargo, desde 1922 ha sufrido diversas modificaciones para servir de base al monumento a Elkano, lo que ha alterado su apariencia original.
16Fuerte de Gárate: testigo de conflictos históricos
El Fuerte de Gárate fue el núcleo principal de la línea de fortificaciones construidas por el ejército carlista para asediar Getaria durante la última Guerra Carlista (1872-1876). Esta línea se extendía a lo largo de la cresta del monte Gárate, desde donde los carlistas mantuvieron bajo constante bombardeo a la villa.
Este fuerte fue escenario de acontecimientos clave en el desarrollo de la contienda. En 1874, dos buques de guerra alemanes lo bombardearon en represalia por la captura de un bergantín alemán por parte de los carlistas en Zarautz. Posteriormente, en 1876, fue tomado al asalto por el ejército liberal, que había desembarcado en Getaria. La ofensiva anfibia que partió de este punto marcó el inicio de la campaña final que llevó a la victoria liberal y al fin de la guerra.
Años después, en 1936, el fuerte fue nuevamente militarizado por el ejército franquista durante la Guerra Civil.
Actualmente, el fuerte se conserva en buen estado. Todavía son visibles sus fosos, la plataforma de artillería y el pequeño cuartel para la tropa, que fue reforzado con un techo de hormigón armado durante la Guerra Civil.
17Muelle Viejo: La esencia marítima de Getaria
El muelle ha sido durante siglos el principal motor económico de Getaria. El puerto natural que ofrecía el monte San Antón permitió el desarrollo de las actividades marítimas desde época romana, pero ya en los siglos XIII y XIV resultaba insuficiente. El crecimiento del comercio, el transporte naval y la pesca en aguas de Galicia, las Islas Británicas e Islandia exigía embarcaciones cada vez mayores y, con ello, la construcción de muelles adecuados a este auge marítimo.
Las obras comenzaron a mediados del siglo XV. Para su financiación, el rey Juan II otorgó a Getaria en 1452 el derecho a aplicar impuestos sobre el comercio portuario. Gracias a estos recursos, se construyó un muelle que durante siglos sostuvo la economía local. Su estructura estaba formada por dos elementos principales: el muelle propiamente dicho, resguardado por la isla de San Antón, y el malecón que lo unía a tierra firme, transformando la bahía de Malkorbe en un muelle exterior y convirtiendo San Antón en una península. Getaria pasó a ser el principal puerto refugio de Gipuzkoa, capaz de albergar incluso escuadras de guerra. De hecho, en 1638 la armada francesa intentó apoderarse del puerto, pero su desembarco fue rechazado en la batalla de Getaria.
Desde 1919, el muelle ha experimentado varias ampliaciones hasta alcanzar su configuración actual. Sin embargo, aún se pueden observar restos del primitivo muelle, apoyado en la ladera de San Antón y convertido, en parte, en una rampa de calado.
18Palacio de los Romero-Echave-Asu: Un ejemplo de esplendor neoclásico
Este llamativo palacio neoclásico destaca especialmente por su escudo esquinero de los Asu. A mediados del siglo XVII, don Pedro de Echave Asu, capitán de galeones, se encargó desde Sevilla de gestionar los negocios de su tío Juan Ramus de Asu, uno de los caballeros más importantes de la ciudad de Lima. Además, heredó los prósperos negocios de los Echave, establecidos desde mediados del siglo XVI, dedicados a la construcción de galeones, expediciones a Terranova y al comercio con las Indias. Como descendiente de Juan Sebastián Elcano, en 1671, Pedro de Echave Asu mandó instalar en la parroquia de San Salvador la lápida conmemorativa en honor a su ilustre antepasado.
19Palacio Indianokua: Un reflejo del barroco y la influencia americana
La rica ornamentación de este palacio es testimonio de su cronología barroca y del poder económico de sus propietarios. Entre sus elementos más destacados se encuentran los ornamentos vegetales, como las parejas de palmas que coronan el dintel de la puerta, y los arcos carpaneles de las ventanas de la planta baja. Los vanos del resto de la fachada sobresalen por su amplitud y se abren a balcones con rejas de forja. En la planta superior, dos platabandas delimitan el espacio, en las que se lee una inscripción latina, mientras que en su centro resalta un magnífico escudo.
El palacio debe su nombre probablemente a don Cristóbal de Basurto, propietario del solar en el cambio de los siglos XVI y XVII. Este se estableció un tiempo en México, donde adquirió una hacienda de plata en San Luis de Potosí, uno de los principales centros de producción de plata para la Corona Española. Tras varios años, el “indiano” regresó a Getaria.
Sin embargo, cuando el palacio adquirió su aspecto actual, ya pertenecía a la familia Echave Asu. En 1794, durante la Guerra de la Convención, uno de sus miembros, don José Fernando Echave Asu y Romero, era Diputado General de Gipuzkoa. Fue en ese contexto que proclamó su adhesión a la Convención revolucionaria francesa, proponiendo la creación de una república satélite para Gipuzkoa.
20Parroquia de San Martín de Askizu: Un testimonio del gótico rural de Gipuzkoa
La Parroquia de San Martín de Askizu se encuentra en el pintoresco barrio rural de Askizu, rodeada de viñas, sobre el monte que domina la desembocadura del río Urola, en el tramo del Camino de Santiago de la Costa que conecta el centro de la villa con Zumaia. Es considerada uno de los principales ejemplos del gótico rural de Gipuzkoa, y la primera manifestación de este estilo en toda la provincia. En su cabecera, aún se pueden ver los restos del ábside primitivo de la iglesia, con sus característicos ventanales geminados propios del primer estilo gótico. Las intervenciones arqueológicas realizadas en el edificio han confirmado que estos restos datan del siglo XIII.
La iglesia de San Martín, tal como la conocemos hoy, fue construida a fines del siglo XV y principios del siglo XVI, y muestra las características del gótico tardío. Destaca especialmente su portada principal ojival, adornada con arquivoltas lisas y decoraciones vegetales sencillas, y las impresionantes bóvedas ojivales de su única nave.
Los trabajos arqueológicos también han descubierto una necrópolis con tumbas de lajas, ubicadas tanto fuera como dentro del actual templo, datadas entre los siglos XI y XIV. Sin embargo, el hallazgo más significativo es el de una capilla funeraria tallada en la roca arenisca del terreno, con tumbas antropomorfas excavadas en la misma roca, datadas en el siglo VI d.C. Estos restos constituyen el vestigio más antiguo de un templo y de enterramientos cristianos documentados en Gipuzkoa hasta la fecha.
21Residencia del Capitán Martín de Mirubia: Una historia de empresa y legado
Una de las dos hijas del capitán Martín de Mirubia, doña Ángela Catalina de Mirubia, viuda en 1713 de don Juan Nicolás de Cardón, un importante comerciante donostiarra de origen flamenco, llevará a cabo una actividad empresarial crucial en la historia de Gipuzkoa. En ese mismo año, armó el último bacaladero guipuzcoano que faenó en las aguas de Terranova. Posteriormente, continuó con las expediciones al Ártico a bordo del ballenero heredado de su marido, hasta que este fue embargado por la Armada en 1718 para la conquista de Sicilia, donde se perdió en la batalla de Cabo Passaro. Sin embargo, en 1729, se destacó como la primera empresaria en volver a armar un ballenero, iniciando la reactivación de la actividad ballenera en Gipuzkoa.
En cuanto a la iglesia de San Martín, en su estado actual, se remonta a finales del siglo XV y principios del siglo XVI, mostrando las características del gótico tardío. Destacan especialmente su portada principal ojival, con arquivoltas lisas y sencillas decoraciones vegetales, así como las bóvedas ojivales de su única nave.
Los trabajos arqueológicos recientes han descubierto una necrópolis con tumbas de lajas, situadas tanto fuera como dentro del actual templo, datadas entre los siglos XI y XIV. Sin embargo, el hallazgo más importante ha sido una capilla funeraria tallada directamente en la roca de arenisca del terreno, con tumbas antropomorfas excavadas también en la roca y fechadas en el siglo VI de nuestra era. Este descubrimiento constituye el vestigio más antiguo de un templo y enterramientos cristianos documentados hasta la fecha en Gipuzkoa.
22Torre Aldamar: Un testimonio del pasado noble
La Torre Aldamar fue propiedad de los señores de Aldamar, emparentados con el linaje de la casa de Zarauz. Esta antigua casa-torre era conocida como "La Atalaya" y a principios del siglo XVII fue reconstruida, convirtiéndose en un amplio complejo palaciego. El historiador Lope Martínez de Isasti, en 1625, la describió de la siguiente manera: «Es principal y antigua, que los dueños de ella sirvieron al Emperador Carlos V en Túnez y en otras ocasiones con sus naos…».
El edificio señorial estaba adosado a la muralla del frente de tierra de Getaria y contaba con huertas y diversas dependencias, entre ellas un impresionante almacén de cereales y otros productos. Estos productos fueron adquiridos mediante las extensas rentas que los Aldamar cobraban, así como a través de sus relaciones comerciales.
Hoy en día, el único vestigio que queda de este grandioso complejo palaciego es el edificio de la torre-almacén. La parte noble, adosada a la muralla, fue completamente destruida durante el asedio y posterior asalto carlista que sufrió la villa en 1835-1836. A pesar de las reformas sufridas, la torre conserva sus muros de sillería de arenisca, así como una gran portada de arco de medio punto que da acceso al almacén, cubierto por una imponente bóveda.
23Torre de Don Miguel de Necolalde: Un baluarte de la historia naval
En este solar se alzaba la torre que perteneció a Miguel de Necolalde. Natural de Urretxu (Gipuzkoa), fue Veedor General de la Armada durante la primera mitad del siglo XVII. En su cargo, gestionaba la administración financiera y los asuntos logísticos de las fuerzas navales apostadas en la estratégica frontera guipuzcoana. En 1633, impulsó la creación de la Escuadra Real del Norte, una poderosa fuerza naval corsaria que desafiaría el comercio marítimo de potencias como Holanda y Francia.
A partir de 1646, se dedicó a revitalizar la industria de la construcción naval en Gipuzkoa, una actividad clave que había quedado gravemente afectada por la guerra franco-española que comenzó en 1635.
24Torre de los Campos: Cuna de la actividad pesquera
En este lugar se encontraba la Torre de los Campos, hogar de una de las familias más poderosas de armadores pesqueros desde las primeras décadas del siglo XVI. Los Campos crearon una estructura empresarial innovadora y eficaz que promovió el desarrollo capitalista de la actividad pesquera.
A principios del siglo XVI, adquieren grandes redes barrederas y almadrabas, especializándose en la pesca de sardinas y anchoas. De esta forma, impulsan la industria de salazón de ambas especies, destinadas a la exportación a Francia y la zona mediterránea.
A partir de 1580, la familia introduce la industria del escabeche de albur y, especialmente, de besugo, exportando estos productos a las principales ciudades del interior de la Península.
25Arriaundi: Un paraje de leyenda y misterio
Arriaundi es el nombre de un paraje mítico situado en el cresterío del monte Garate. Su denominación, que literalmente significa "peña grande", hace referencia a un gran bloque de arenisca que forma el estrato natural de esta zona. A esta peña se le atribuye la leyenda de que sobre ella son visibles las huellas de las pisadas «amabirjinaren oinatzak», huellas dejadas por la Virgen en su camino hacia Itziar.
Según la leyenda, la Virgen pisó primero sobre esta peña, luego sobre el espacio donde se ubica el santuario de la Virgen de Arritokieta en Zumaia, y por último en Itziar. Esta leyenda está vinculada a los petroglifos visibles en la peña, que incluye varias cazoletas, algunas naturales y otras artificiales, las cuales bien pudieron haber dado origen al mito de las huellas de la Virgen.
La piedra sacralizada también contiene diversas cruces talladas, lo que evidencia que Arriaundi es un espacio sacralizado desde tiempos inmemoriales. Además, en sus inmediaciones se encuentran dos túmulos prehistóricos que conforman la estación megalítica de Arriaundi, un testimonio palpable de su relevancia histórica y cultural.
26Ermita de Meagas: Historia y Patrimonio
El alto de Meagas es accesible desde Zarautz, Zumaia y Aizarnazabal. La ermita actual es una construcción moderna, erigida en 1945, ubicada junto a las escuelas del barrio. Su altar de piedra de sillería presenta representaciones de Cristo, la Virgen y San Isidro.
Cada año, la ermita acoge celebraciones en honor a San Isidro, patrón del barrio, así como la procesión del Domingo de Ramos. Desde este lugar, se puede acceder al cercano barrio de Elkano, y siguiendo dirección a Getaria, disfrutar de unas magníficas vistas al mar.